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Ya sea en el amor o la amistad, las despedidas siempre hacen que ambas partes se echen de menos día y noche. Ya sea que llueva en un lugar o haga sol en el otro, el espíritu todavía está lleno de angustia por la separación. ¡Tú estás bajo otro cielo mientras yo estoy aquí, amor mío! ¡Esperando y anhelando día y noche, mi corazón siempre está inquieto! El tuyo, también, anhela nuestra unión sobre mil millas. Como una montaña, elevándose hasta alcanzar el cielo, ¡qué pena tan profunda! El sol se ha puesto en tu lado del mundo. La lluvia de la tarde está llenando mi río. Mirando en todas direcciones, no puedo dejar de echarte de menos. En la caverna los murciélagos revolotean, a la puesta de sol. Para decir adiós, la brisa suave es reacia. Cuando estamos separados solo podemos pensar el uno en el otro para llenar el tiempo Las mantas no son bastante cálidas para alguien que está tan solo. Enferma de amor esta noche, reposo mi cabeza en los brazos de la melancolía. El color del amor es una fascinación infinita en el contexto del tiempo infinito y el espacio ilimitado. “El color del tiempo no es azul, el color del tiempo es morado oscuro. La fragancia del tiempo no es intensa, la fragancia del tiempo es delicada”. El amor todavía permanece y existe sin esfuerzo. Se refleja en cada coro musical, a través del prisma de cada era, en cada ángulo de percepción individual. Esta mañana un pájaro canta de forma muy nítida y clara En la brisa fresca Bienvenidos al calor fragante de la primavera. ¡El pasado antiguo ya no está latente, amada Dama de la corte real! Le ofrezco a usted silenciosamente las nubes y el cielo, impregnadas con el color del tiempo. El color del tiempo no es azul, el color del tiempo es morado oscuro. La fragancia del tiempo no es intensa, la fragancia del tiempo es delicada. Le envío a ella bellos rizos de pelo con una daga de oro, con timidez ella sirvió a su rey desde una distancia remota. Adiós a un antiguo amor verdadero, ni una sola vez contrariado, ella preferiría esconderse antes que dejar que él se desilusionara. Aunque la afinidad se rompa, el Amor retiene su fragancia para siempre. La fragancia del tiempo es delicada, el color del tiempo es morado oscuro. La fragancia del tiempo no es intensa, el color del tiempo es azul delicado. Deleitados en la inmensidad de nuestro universo sobrecogedor, nos maravillamos ante el milagro Divino de la vida. Ver fugazmente la extensión del cosmos infinito es reflexionar agradecidamente sobre el origen y destino de nuestra existencia humana, junto con nuestro mundo. “El mundo es un círculo sin un principio, y nadie sabe dónde acaba realmente”. Regocijémonos en el presente porque este incluye tanto el pasado como el futuro; un círculo sin fin, en verdad. El mundo es un círculo sin un principio, y nadie sabe dónde acaba realmente. Todo depende de dónde está uno en el círculo sin un principio. Nadie sabe dónde termina el círculo. Y solo porque tú creas que eres pequeño, eso no significa que seas pequeño en absoluto. Es uno diminuto. la la la la la la. Para alguien más tú eres grande. El corazón siempre espera un ritmo armonioso, pero la vida siempre provoca la separación. Lo que queda son momentos que recuerdan los días que se han desvanecido. “Preferiría que nos encontráramos en nuestros sueños. Tu amor era muy delicado, nuestro tiempo era apasionante”. El tiempo sigue fluyendo, el amado todavía está más allá de nuestro alcance y la vida continua entre melancólicas gotas de lluvia. ¡Eres como la silueta de un pájaro elevándose a través de cientos de provincias. Estoy inmerso en la neblina nocturna que se desvanece en una noche olvidada! ¡Se desvanece en una noche olvidada! Eres como la luz de la luna que ilumina caminos distantes, soy como el lucero del alba ¡Tardío y tenue! Desde tiempos antiguos tú has vuelto. ¿Por qué el amor es tan fugaz como las nubes? Preferiría que nos encontráramos en nuestros sueños - palabras de amor muy simples manos muy familiares y cálidas ¡Tiempo, oh tiempo! Arrulla la sombra del amor en la noche solitaria Preferiría que nos encontráramos en nuestros sueños Tu amor era muy delicado, tu susurro muy apasionado. Eres como el sol reflejando las huellas de la gloria. ¡Yo soy como una orquídea retraída y vacía de fragancia! Eres como una balsa que pasa siempre a la deriva alejándose de la orilla y sigo los arroyos de la lluvia invernal en la colina solitaria, vagando.